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Me duele el Sporting

La primera vez que fuí al Molinón, tenía yo nueve años, me llevaron mi padre y mi güelu, íbamos al Fondo Norte, a la grada del Piles, justo detrás de la portería y arriba del todo; como yo no veía, me ponía en una de las esquinas del campo, donde estaban las antiguas torres de luz, ya que ese sitio siempre estaba vacío, y cinco minutos antes de que acabara el partido, bajaba a la puerta por la que habíamos entrado y esperaba a que salieran.
No se me olvidará nunca aquél primer partido, de camino a casa le pregunté a mi padre quién de los jugadores era Cruiff, y el me contestó: -Cruiff juega en el Barcelona, y este es el Barcelona 'B', su equipo filial. Y es que el Sporting estaba en 2ª División; pues aquél año el Sporting traspasó a Churruca al Atlethic de Bilbao, quedó campeón y retornó a 1ª División para convertirse en un clásico en la máxima categoría del fútbol español; desde entonces yo no he dejado de ir al Molinón.
Quiero decir con esto, que yo, como otros muchos, he sido testigo presencial de la más gloriosa historia del club: subcampeonato de Liga, subcampeonatos de Copa, todas y cada una de las participaciones en la UEFA, vi debutar y retirarse a grandes jugadores, disfruté a Quini, Enzo Ferrero, Maceda, Doria, Uría, Ciriaco, Joaquín, etc; sufrí a Rivero, Urrechu, Campuzano, Ablanedo I, etc., coño si hasta me acuerdo cuando la cayó la peluca a Tati Valdés, y de aquél paisanín que antes de empezar todos los partidos daba la vuelta al campo con una banderuca rojiblanca.
En todos esos años, el Sporting se convirtió en un gran equipo, temido, respetado, y sobre todo muy, muy querido en toda España, algo que pude comprobar cuando fuí a verlo jugar por esos campos. Y es por eso que se me encoge mi rojiblanco corazón cuando veo en que se quedó éste equipo, cuando veo lo que han hecho al club de mis amoríos y entretelas, dejándolo como un auténtico solar en el que va a ser muy complicado volver a edificar, hundidos económica y deportivamente, convertidos en una Sociedad Anónima Deportiva (que mal suena) al borde de la ruina , de la quiebra.
¿Como lo han permitido, como nos han engañado de esta manera, como han podido dilapidar un patrimonio tan envidiable?
Es increible que por ejemplo, Moisés, el ex-jugador del Celta,que me parece un futbolista muy válido, un buen delantero, pero que realmente no empató con nadie, la temporada pasada prefiriera irse al Villarreal y 'pasar' olímpicamente del Sporting, y estoy hablando únicamente de un proyecto deportivo, no de una oferta económica. Si, si, el Villarreal era nuevo equipo de 1ª División y el club gijonés acababa de descender, pero aún así, el Sporting debería de haber seguido siendo un equipo mucho más apetecible, como en su día lo fueron Betis, Valencia, Español, e incluso Sevilla. Y es que éste ya no parece ser un club por el que cualquier jugador estaría encantado en venir, más al contrario, sé de unos cuantos jugadores de la actual plantilla que están 'locos' por abandonar la disciplina esportinguista, y lo peor es que no se les puede echar nada en cara.
A pesar de ser de Ciencias, yo no entiendo de Junta de Accionistas, de Inmovilizados Inmateriales, de Ampliaciones de Capital, de Paquetes Accionariales, ni siquiera de Préstamos Participativos; yo solo entiendo lo que veo en el campo, en el día a día del Sporting, lo que veo en las caras de las gentes los domingos, veo ilusiones y esperanzas arrancadas una a una, veo nostalgia de otros tiempos, y sobre todo, veo necesidad de recuperar el crédito como club, de recuperar un respeto. Pero parece ser que pedimos demasiado, hace algún tiempo que estamos condenados a no ser nadie en el panorama futbolístico nacional.
Pero seguiré yendo al campo los domingos, y como yo mucha gente, quizá demasiada, y en eso se escudan los dirigentes, tanto los actuales, como sus inmediatos predecesores (que son los que quieren volver ahora, no engañan a nadie); a mí no me importa quién manda, quién está al frente, a mí solo me importa el Sporting, ese Sporting que tanto me duele...demasiado.


Romeomontescus