 Vista general de Veranes
 Entrada al Museo de Veranes
 Vista parcial del castro de la Campa Torres
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La historia de Asturias, como la del resto de la Península, esta
marcada por las invasiones y las consiguientes resistencias y asimilaciones.
Una de las invasiones más traumáticas y que marcarían para
siempre a la sociedad y el territorio astur fue la romana. Su huella es
facilmente rasteable en el elemento más definitorio de la identidad
asturiana actual: la lengua, el asturiano, que procedece del latín
hablado en las tierras ástures. También, aunque en menor medida
que en la mayoría de las zonas de la península, dejaron su huella
material en forma de redes de comunicación, monumentos, etc, incluyendo,
como no, los lugares donde vivían.
Es en este último aspecto en el que vamos a incidir, ya que este mes
de marzo se inauguró el Museo de la Villa Romana de Veranes de
Xixón/Gijón. La villa romana de Veranes, conocida desde antiguo
como Torrexón de San Pedro, comprende aproximadamente una
hectárea de extensión en el lugar conocido como La Venta Veranes
(parroquia de L'Abadía Cenero); a doce kilómetros de
Xixón/Gijón, junto a la carreteta antigua a Uviéu/Oviedo
(AS-18). Está enclavada en una vertiente a media ladera, a unos 150
metros sobre el nivel del mar y se encuentra situada en la Ruta de la Plata a
su paso por el concejo gijonés.
La villa de Veranes es una de las escasas muestras que se conservan de este
tipo de construcciones en la franja cantábrica y es en la actualidad la
mejor conocida y conservada de Asturias. Y es que adentrarse en una villa
romana es regresar a las explotaciones agropecuarios de hace dos mil
años. En definitiva, una granja romana. Estas instalaciones contaban con
dos partes diferenciadas: la zona residencial o pars urbana y la pars rustica.
En la primera vive el señor de la villa (pater familias o dominus) y en
la segunda están los espacios dedicados a la explotación del
fundus, que es el territorio perteneciente al propietario de la villa que suele
concentrar grandes posesiones de tierra formando un latifundio. Los restos
arqueológicos que actualmente se pueden visitar en Veranes, pertenecen a
la pars urbana de un gran establecimiento de tipo villa que se construyó
en el Bajo Imperio (s. IV d. C.) sobre las primitivas ruinas de un asentamiento
rústico altoimperial de considerable relevancia. Esta gran casa
señorial, perteneciente a un notable propietario, que seguramente se
llamaba Veranius, presenta tres fases de reforma y ampliación
arquitectónica que se desarrollan a lo largo del siglo IV d. C. La
mansión continuará en uso hasta el siglo V d. C. Pero no solo en
Veranes se pueden apreciar la huella del Imperium en Xixón/Gijón.
Otros dos puntos claves pueden situarnos en una historia que comenzó
con la llegada de las legiones romanas del emperador Octavio Augusto, en el
año 29 a.c. y que tras un cruento enfrentamiento entre los
ástures y los romanos que finalizó diez años
después. La Campa Torres, un cabo situado al oeste de la bahía
gijonesa y el barrio de Cimavilla, núcleo histórico de la villa
de Jovellanos. De este modo en La Campa Torres se sitúa el "oppidum
noega", un castro o poblado indígena habitado por la tribu de los
cilúrnigos ("caldereros" en céltico, llamados
así debido a su destreza en la metalurgia). Allí podemos
contemplar las primitvas viviendas de los ástures, que habitabean
cabañas circulares, y el posterior influjo de la romanización,
que introdujo el habitáculo rectangular. Además desde este cabo,
que se adentra en el azul intenso del mar cantábrico, podemos gozar de
unas magníficas vistas de la bahía gijonesa y de su urbe.
Ya en el actual casco urbano de Xixón/Gijón, concretamente en
su parte más antigua que corresponde con el barrio de Cimavilla, podemos
visitar varios lugares que atestiguan la presencia romana en la ciudad.
Así, si nos adentramos en este viejo barrio de pescadores podemos
contemplar ya desde su entrada los cimientos de la antigua puerta de la muralla
que los romanos construyeron para defender la ciudad. Dentro de estas murallas,
bajo la explanada que se situa delante de la Iglesia de San Pedro, se pueden
visitar las antiguas termas romanas, baños públicos en los que
los habitantes del Xixón antiguo pasaban un parte de su tiempo de ocio.
Situadas en el comienzo de la playa de San Lorenzo, constituyen un lugar
perfecto para contemplar el arenal gijonés y finalizar la visita a esta
parte de la Asturies romana.
Mas información en el
portal turístico
de Gijón/Xixón |